Anoche,al acostarme pude sentir el divino espíritu,de mi padre celestial,contemplar mi oración,para dar y ofrecer,serenidad a mi ajitado corazón y,claridad a mi mente,envuelta en duda y oscuras tinieblas. Anoche,al mirar en lejania,pude divisar la sonriente luna y las estrellas brillar,con la hermosa luz,en el suave rostro angelical de Jesús,iluminando el mar y la tierra. Anoche,escuche la bella voz de Dios,decir..hija mia,no temas contra leones hambrientos y de mujeres,que se deleitan y se alimentan,haciendo sufrir al prójimo,con falsas calumnias,con el afán de ridiculisar y desacreditar al escritor,cuyo sólo objetivo,es tratar de humillar y ofender,el arte de poder escribir poesia,con alma de poeta y,con una consiencia y moral,más limpia y más grande,que el universo y,el inmenso océano,para alegrar el día y la noche,en eternas melancolías y,con las más románticas nostalgias,que tiene la vida.